Aquí se está hablando de que la familia son egoístas, poco empáticos, que les den, etc. porque no quieren cambiar de horario una cena que siempre ha sido de noche. La autora ha dicho que es reunión grande: padres, hermanos, primos, tíos… Imagino que todas estas personas tendrán sus vidas, sus rutinas, sus niños, sus aficiones, sus otras familias (de las parejas), actividades prefijadas como deportes, cursos, y ya bastante les habrá costado cuadrar la agenda de todas las semanas, para que ahora de repente venga «la niña» a pedir que 20 o 30 personas cancelen todos sus planes (con sus respectivas familias políticas o amigos) porque ella no sabe educar a su perro y no puede salir tras la puesta de sol.
Encima la autora presenta el asunto como si fuera problema de su familia, y no de ella. ¿Qué va a hacer el resto de la vida del perro? ¿No salir nunca de noche, ni con amigas, ni con pareja, ni al cine o a un concierto, teatro, ni a una emergencia o problema de salud? La familia no tiene nada que ver. Aquí el problema es: Mi perro no se sabe quedar solo de noche y no sé qué hacer. Las culpas a los demás sobran.
Educad a vuestros perros y haceos responsables del compromiso que habéis adquirido, como hemos hecho todas las que alguna vez hemos tenido mascotas, en lugar de pedir a toda la familia extensa que cambien sus planes por vuestra conveniencia de una sola persona, y si no quieren encima llamarlos egoístas, poco empáticos y que les den. Las poco empáticas e irrespetuosas con la vida de los demás sois vosotras, que queréis que todo gire alrededor de vuestro chucho (y vuestra incapacidad para educarlo). ¿En serio pensáis que es tan fácil que 20 o más personas con sus respectivas rutinas, que incluyen niños, cambien todos sus horarios? Pero los poco empáticos son ellos. Desquiciante.
En fin, otro post de «las locas de los perros»… Seguís sin abrir los ojos…