La base de mis finanzas es trabajar y seguir construyendo un patrimonio para que mis hijos comiencen desde la más pura desigualdad. Mis hijos heredarán gracias a que sus padres tenían una visión transgeneracional: me privo y sacrifico por las generaciones que vendrán detrás de mí porque somos todos eslabones de una cadena. Los hijos de los que no lo tengan pues lo siento mucho por ellos, mis padres tampoco la tienen y no por eso estoy llorando y diciendo que qué injusta es la vida, simplemente me tengo que esforzar el doble. Los que no tienen culpa de cómo pensáis y de vuestra envidia izquierdosa son mis hijos. Así que seguir llorando.