Lo de menos es tu obesidad. Si te sale del toto contratar a una empresa para que te limpie, pues lo haces y punto. Lo que faltaba, que nuestro valor como mujeres (para otra mujer!!!) sea si podemos/queremos limpiar o no. Yo tengo movilidad perfecta para limpiar en casa pero trabajo fuera y cuando llego a casa, lo último que me apetece es limpiar y a mí pareja lo mismo, así que contratamos profesionales sin ponernos colorados, preferimos considerarlo como «fomento del empleo». Mientras pueda pagarlo, será así. Ni caso a tu hermana.