Este post me parece un reflejo claro de buena parte de los problemas de la sociedad actual con las parejas.
El hecho de que importen tanto cosas como «el colchón sin probar» o «Si la suegra quiere cambiar un armario» o en el caso de el si «el regalo no me gusta» nos muestra hasta qué punto estamos alejados de la realidad.
No te cases ni vayas a vivir con el, ese momento tiene que estar teñido de ilusión y no lleno de dudas y problemas, te lo digo por experiencia propia, si empezando ya todo es así (que es cuando la vida es fácil) no te imagines lo que va a ser con los problemas de la convivencia y los hijos directamente os hundirán.