Yo estuve como tu, con mucho miedo sobre todo de no volver a ser la misma pareja. Nosotros viajábamos, nos emborrachabamos de vez en cuando, íbamos a jacuzzis, salíamos, paseabamos… no queríamos hijos, pero después de 20 años juntos vino mi niño de pelotazo. Fue un chasco muy gordo para los dos pero decidimos tirar para adelante. Los primeros meses de embarazo lo pasamos un poco mal, hasta que asumimos un poco lo que venia, pero a partir del 4 o 5 mes empezamos a disfrutar de sus pataditas y a ilusionarnos. Cuando nació es verdad que toda nuestra vida cambió por completo, pero ahora somos una familia. No viajamos como viajábamos, ahora lo hacemos pensando en el, no nos emborrachamos como antes, y una parte de la juventud parece que se quedó atrás. Pero como te digo, somos una familia, nos reímos, disfrutamos con el, se nos cae la baba al vernos el uno al otro con el peque, y cuando se duerme por la noche tenemos nuestro rato solos y tranquilos. Han pasado casi 3 años y te aseguro que no hecho de menos la vida de antes, ahora no la concibo sin mi niño, ni mi chico tampoco. La pareja cambia, todo cambia, yo tambien he cambiado, y el, ahora somos padres, pero remamos en la misma dirección, juntos y nos apoyamos en todo. Que hay mas bonito que eso? Un viaje? Te aseguro que no.