Mi marido al principio no entendía por qué tanto drama con la regla. Un día le puse delante una compresa toda calada de sangre después de dos horas puestas y flipó. Quedó impresionado de que una mujer pudiera estar sangrando así y todavía siguiera funcionando.
Parece una cochinada pero fue el fin de los problemas, desde entonces cada vez que me viene, se preocupa de que esté a gusto, tranquila, que no me falte chocolate…y por supuesto, si no quiero salir, no me obliga. Va él solo o se queda conmigo si le apetece.