Esos pensamientos del medievo, mejor dejarlos en esa época, porque según tú, no puede decirle nada y no puede “corregirle”, (En cosas también te digo, que son normales y de primero de educación). Por esa misma ley, que no le digan nada sus tíos, si los tiene, ni sus abuelos, ni los profesores que vaya a tener a lo largo de su vida. Porque ninguno de ellos son su padre y su madre… por favor! En mi opinión, siempre y cuando esas corrección sean desde el respeto y el amor y no se salgan de una línea que parezca extraña, no tiene nada de malo. Pero si aún así no te gusta o no estás cómoda, es mejor hablar las cosas, es la solución más fácil y sencilla