Qué pereza de adultos sin educación higiénica.
Anda que no he conocido yo gente que apestaba a cebolla y ni ellos ni su familia les olían, porque el olfato se te acostumbra. Igual que se nos acostumbra a la colonia o al ambientador.
De verdad, algunas sois muy cerdas.
Autora: eso es inviable. O se lo dices o te piras. No se puede ser tan cerdo y creerse inmune a las bacterias.