El vestido de mi madre (un vestido precioso, por cierto) lo usé yo de pequeña para jugar y disfrazarme todo lo que quise, hasta que uno de mis tíos lo llevó un carnaval y ya no hubo más vestidos. Lo de dejarlo en herencia a una posible hija/sobrina/familiar… Pues depende del vestido, si en unos años puede ser una joya vintage, pues sí, si no, es un jaleo. Yo no me he casado, pero una tía a la que aprecio muchísimo me ha ofrecido por varias veces su vestido y hasta se da mal decir que no, porque lo hacen con la mejor de las intenciones, pero no siempre nos gusta