Los ratos de fútbol con mi padre son recuerdos preciosos de mi infancia y adolescencia. Tengo 33 años y aun me voy a su casa a ver los partidos importantes juntos. Tampoco hago planes cuando juega mi equipo si puedo evitarlo. Hay muchos ratos en el fin de semana en los que no juega su equipo, podéis hacer cosas juntos en otros momentos. También puedes intentar unirte a ellos alguna vez aunque no te guste.