Chicas, no sé ni cómo explicarlo… esto ya no es que haga lo que quiera, es que es un abuso de poder en toda regla.
Mi jefa quiere al donante que ni en sueños podría ligar en la vida real, y encima le hace a otra compañera tramitarlo como si fuera un favor normal. O sea, juega con la ley y con nosotras como si fuéramos sus ayudantes personales, todo porque puede.
Lo mejor es que siempre nos exige ética, perfección y cero trampas, y luego mira… se pasa todas las reglas por el forro.
Y lo que me mata es que algunas comentan que ‘si fueran ellas lo harían igual’… pues claro, seguro que todas aprovecharíamos nuestro poder para tener lo que nadie nos daría.