Que tus padres te digan que te tienen cariño, pero… que si por ellos fuera no te hubieran tenido es terrible y te mina por dentro. A mí me hizo mucho daño que me repitieran continuamente que conmigo no llegaron a tiempo para abortar.
Dicho esto hay mucha gente que nunca debería haber tenido hijos. Si tu estilo de vida son cervecitas, amiguis, fiestuqui, y demás, no tengas hijos por favor. Porque no tendrás tiempo para tu vida ociosa, y un hijo es mucha responsabilidad. Tampoco es una solución que te lo críen los abuelos, o turnarse con tu pareja para que lo cuide mientras tú te escapas de fiesta, los niños no son tontos y acaban relacionando que estar con ellos es una faena para sus padres en vez de una satisfacción.
Por tanto, si te decides a tener hijos es porque no te importa sacrificar tu vida de veinteañera, o porque directamente eres una persona bastante casera y de hacer pocos planes, por lo que ya cuentas con bastante tiempo disponible para la crianza.
Desde mi perspectiva a mí me encanta ser madre, y no únicamente por tener a una persona que te adora, sino por volver a vivir la infancia a través de sus ojos. Además, me encanta el reto de plantearme cómo es mejor criar a un hijo y obligarme a ser mejor persona para que me tenga de ejemplo. Es una reflexión filosófica apasionante.