Pues yo siento que nuestro matrimonio funciona mejor por tener cuentas separadas, compartimos los gastos comunes y luego cada cual decide si ahorra, si se permite un capricho o si lo que sea. Mi marido es bastante mano rota y yo soy más ahorradora, de compartir una cuenta siento que se gastaría mi dinero y el suyo, en ocasiones ha tenido algún gasto imprevisto y por supuesto que le he ayudado, no es cuestión de lo mío es mío y lo tuyo tuyo, sino de gestionar cada uno lo suyo y poder ayudar si la otra persona lo necesita. De tener cuentas conjuntas yo me sentiría culpable de hacer un gasto grande y él se gastaría el doble en cosas superfluas.