Pues cuando pase hambre tres días, ya comerá más rápido, como cualquier hijo de vecino.
Entiendo que cada persona tienes sus tiempos, pero creo que lo de tu hija es excesivo. No puede ser que gastéis entre 5 y 6 horas al día en que ella coma, es una absoluta barbaridad.
Quizá esto le venga bien para espabilar y desarrollar algo de tolerancia a la frustración, un mal endémico de las nuevas generaciones.