Mira, yo no soy creyente, y mi hermana me pidió ser la madrina de mi sobrino, y lo fui. Entré en la iglesia (y yo no piso una iglesia), sostuve a mi sobrino mientras le echaban el agua y me comporté como una persona adulta y responsable, pues lo que para mí “es una chorrada” para ellos era importante. Este año mi sobrino hace la comunión, él sabe porque se lo he explicado, que yo no creo en Dios y por eso mi hija no está bautizada, pero él me ha pedido que esté en la iglesia, porque soy su tía y quiere que esté. Y allí estaré, callada y comportándome porque la ilusión de mi sobrino es lo más importante para mí.
Tus suegros son dos impresentables, pues no creer en dios no te da derecho a hacer el “idiota” en un momento importante para tu hijo y su familia. Yo no los invitaba