Esta que claro que nunca llueve a gusto de todos. Precisamente yo disfruto enormemente de los días en qué como y ceno a solas porque mi pareja está currando. Es un placer enorme.
Eso sí, comamos juntos o no, cocinamos el uno para el otro de forma alterna según nos venga mejor.
Cuando coincidimos en horarios es mi pareja el que se ha adaptado a mis hábitos más tempranos, mucho más sanos, especialmente en la cena. Para mí es imprescindible cenar pronto para practicar unas 12-14 horas de ayuno.
Cómo habéis hablado sobre el tema? Porque hablar por encima, sin proponer cambios concretos, no sirve de nada.