Estoy totalmente de acuerdo con Elbe. Si tú ya tienes dudas es que no te apetece, y si no te apetece te aseguro que pasarte quince años de tu vida con obligaciones diarias es muy, muy fastidioso. Yo no soy persona de perros y solo he tenido el de una amiga cuando se va de vacaciones, nos queremos mucho la perra y yo pero cuando la devuelvo me quedo muy descansada. Una semana se me hace muy larga.
Y si tu marido insiste déjale claro que el perro es su responsabilidad: todos los días, por la mañana antes de ir a trabajar, a mediodía, por la noche, y todo lo demás.