Muy seguramente esté equivocada, pero… voy a hacer un poquito de abogado del diablo (más que nada por intentar darle algún sentido a este delirio que es el médico que no te quiere dar la baja en plena quimioterapia agresiva).
¿Qué tal si la experiencia del médico es que, si tienes un trabajo «cómodo» y te puedes permitir seguir haciéndolo aunque estés muy mal, resulta que es beneficioso para tu recuperación? En plan que te distrae, te centra en un objetivo (cumplir con tus encargos), y te ayuda a olvidarte de que tienes cáncer al menos mientras estás trabajando.
Es que estar en casa sin hacer nada, sólo sufriendo y dándole vueltas a lo desgraciada que eres, es posible que no te ayude en mucho sino que pueda empeorar tus síntomas por puro estrés y ansiedad.
Ahora bien, lo que me extrañaría es que, si el médico pensara eso, no te lo explicara así tal cual. Supongo que pensaría que no le entenderías. Yo qué sé.