Aquello no eran revisiones médicas, no eran chequeos a los niños para ver cómo andaban de salud, o solo lo eran de manera muy secundaria. Eran estudios estadísticos que se hacían sobre talla, peso y otras variables para elaborar los famosos «percentiles» y demás. Eran otros tiempos, ahora no se le puede tocar un pelo a un niño sin la autorización firmada de los padres.