En mi casa desde los 18 años mis padres pagaban lo esencial (casa, comida, ropa, dentista…) y el ocio en familia, unas vacaciones, ir al cine o de restaurante con mis padres, regalos de cumpleaños, Navidad y una pequeñísima paga, hace muchos años pero me daban 20 al mes (si, al mes). Todo los demás, cualquier capricho extra que quisiera me lo pagaba yo con trabajos de verano o currillos por horas, de canguro, clases particulares… Con eso pagaba viajes y cenas con amigos, ir al cine y el móvil, que en aquella época era de tarjeta prepago.
La universidad la pagaban mis padres, pero solo si eran primeras matrículas, si suspendía, la segunda matrícula la pagaba yo.
Nunca he sentido que mis padres me impidieran hacer cosas, porque tenía todo lo necesario y caprichos básicos, pero todo lo que estaba fuera de eso me lo tenía que currar yo, no necesite trabajar y estudiar a la vez, cosa que si que hacían muchos compañeros míos, yo curraba sobretodo en verano. Para mí era un buen equilibrio entre que mis padres cuidarán de mi y yo me buscará un poco la vida.
Si le estas pagando los caprichos es ahí donde tienes que apretarle, y también si le pagas el móvil, sería lo primero que le diría que se tiene que pagar por su cuenta o ciertos gastos pagárselos solo si cumple con tareas de casa. Así va entendiendo la necesidad de buscar trabajo para tener sus propias cosas.
Un abrazo