Sí, está feo hablar del cuerpo de los demás, principalmente porque cada vez somos más conscientes de que eso puede causar malestar… peeeeero la realidad es que el problema lo tiene el que recibe el comentario, ya que quien lo hace (salvo algún malintencionado) es porque a él le daría igual recibir un comentario similar.
Así que hay que aprender a no darle importancia o a devolverlo, a ver si así pillan que no es asunto suyo.