No entiendo por qué culpamos a «la otra» cuando el único responsable es él. Ella no era tu amiga, no te conocía y no te debía nada. Es verdad que si sabía que era un hombre casado y con hijos podía haber intentado no enamorarse. Pero es que normalmente también las engañan a ellas: «mi matrimonio está acabado», «estamos en trámites de separación»,»seguimos juntos por los niños». Y aunque no sea así el que está casado, el que tiene la niña y el que te debe lealtad es él, no ella.
Está bien que te enfades, que creas que tú jamás le harías eso a otra mujer, que pienses que tú sí serías capaz de controlar los sentimientos y no tener nada con un hombre casado. Pero el destinatario de la carta debería ser tu ex, porque él es el que se ha comportado como un trozo de caca.