Pero es que la culpa la tienes tú, por haberle insistido en pagar todo a medias. Enfádate contigo misma. Los hombres son más simples que el mecanismo de un botijo, si le dices que te gusta pagar a medias, van a hacerlo sin plantearse más cosas. ¿ahora tú esperas que él «adivine» que has cambiado de opinión?