Lo primero de todo, no debes marcarte ningún objetivo. Los objetivos se alcanzan, o no, pero si no se alcanzan te crean una frustación totalmente innecesaria. El objetivo, si lo tienes, es cambiar de hábitos, no llegar a una cifra.
En segundo lugar, como te han dicho antes, tu mejor inversión es un nutricionista. Si no lo puedes pagar, que tu mayor esfuerzo no sea hacer dietas milagro ni pasarte la vida en el gimnasio, sino ahorrar para pagarlo.