«Aceptar un plan que no era el mío». Si vas a ser madre, te va a tocar aceptar muchísimas veces un plan que no era el tuyo: pensabas que dormiría bien y resulta que no. O habías hecho planes para irte de fin de semana y se pone enferm@. O ibas a ponerle esa ropita tan mona y se va a cagar hasta la nuca cuando lleve 5 segundos con ella puesta. Y así todo. Ser madre, más que tenerlo todo bajo control es un «sobrevivir a cada imprevisto»…