La mía fue en el cine de un centro comercial, era una cita con un chico de Tinder que no destacaba mucho con su personalidad pero tenía un cuerpo de adonis que me llevaba loca, la pelicula un bodrio, su nombre ni me acuerdo, pero que manos, señor que manos….
Cuando salimos del cine ya estaba casi todo vacío, solo quedaba si no recuerdo mal una sala más por terminar, asique fui al baño antes de márchanos y para mi sorpresa cuando me estoy retocando el maquillaje veo que entra y sin mediar palabra me empieza a besar y yo que estaba ya que me comía el ansia pues me dejé llevar, me cogió en peso y me metió en uno de los baños. No fue ni el mejor empotrador ni el polvo más cómodo, pero su decisión y el que no me dijese ni una palabra junto con el estar ya «a punto de miel» como dice una amiga, lo convirtió en mi experiencia top.