Me parto con Cami… si a el adolescente que mantengo se le ocurre ir a un informático a ponerle contraseña al ordenador, se queda sin ordenador personal, porque por mucho que se crea que es SU ordenador, realmente es MI ordenador, pero digamos que le cedo el usufructo porque confío en que hará un buen uso de él.
Mi opinión personal es que no hay que llegar a estos extremos. A lo largo de la crianza se supone que inculcas unos valores de responsabilidad, y antes de dar la herramienta explicas cuales son los límites de su uso… si te sale bien, y tienes un adolescente responsable que no se mete en líos, no tendrás necesidad de «supervisar» que hace (como los padres de Cami). Pero si te sale un pieza estás en tu deber como padre de asegurar su bienestar y el de la familia (ya que eres responsable subsidiario de lo que hagan tus hijos), lo que implica saber que hace en internet.