Porque vosotras queréis hacerlo. A mí me viene un niño que no es mío a pedirme comida y le digo: pídeselo a tu mami. Si veo que tiene el pañal lleno me dirijo a su madre y le digo: parece que tiene el pañal lleno. Si hace algo peligroso o que puede romper algo de mi casa igual, me dirijo a la madre y se lo digo. No creo yo que la madre tenga el papo tan gordo de quedarse quieta si yo le digo que no veo bien que el niño esté saltando en mi sofá.
Y si es tu hermano el que atiende al niño pues él sabrá en qué marrón se está metiendo.