Lo que muchas mujeres no entendemos es que el sexo anal para los hombres es la auténtica culminación del acto sexual. Es la mayor profanación que pueden acometer en el cuerpo de una mujer, está en la cima de la pirámide de las prácticas íntimas para ellos. Entre amigos hablan de ello, incluso se llegan a obsesionar con el asunto; lo sé de primera mano.
Que no os quepa duda: El ano es su caramelito.
Luego ya depende de vosotras si queréis darles ese caramelito a la ligera o no.
Yo tengo claro que se lo tienen que ganar.