Al final se trata de disfrutar de un dia especial con los que más quieres. En mi caso fue una boda con 80 personas, sin banquete, tipo cóctel y 9 años después muchos la recuerdan como la más bonita y especial. Nosotros estuvimos relajados y tranquilos, sin estar siempre sentados en un mismo sitio y hablando con todos ellos.