Digo más, hacéis de vuestros hijos unos mediocres. Mediocres en empatía y mediocres socializando…y lo peor no es eso, es que después vuestra educación mediocre tenemos que remediarla otros padres en casa porque sois como un virus de la gilipollez y luego hay que explicarle a los hijos que la opinión que han escuchado es una estupidez fruto de tener menganito unos padres amargaos. Ea, tú te has quedado a gusto y yo también.