Eso es bastante difícil de superar, la verdad. Habrás aprendido, para la próxima, que mejor no invadir la intimidad de nadie y que hay cosas que mejor no ver.
Mejor que dejes de sobre pensar y disfrutes de tu relación, que cada uno aportamos cosas distintas y que mejor no compararse con nadie. Y sobre todo, que no te obsesiones ni vuelvas a rebuscar en su ordenador.