He aquí el motivo por lo que todas las opiniones no son válidas. Yo, que no tengo ni idea de fútbol, por poner un ejemplo, no opino.
Voy a tratar de explicártelo lo mejor posible como docente: no es lo mismo equidad que justicia. Hablas de que no es justo poner exámenes distintos, y sí lo es. Lo que no es es equitativo (ni debe serlo) porque TODOS LOS NIÑOS NO SON IGUALES. Así, se trata de atender a las necesidades y diversidad de cada uno, como está recogido en la ley.
Los alumnos que han promocionado con la materia del curso anterior suspensa, tienen su correspondiente medida (plan de recuperación).
Los alumnos que presentan alguna necesidad educativa también tienen su medida. Para ello deben estar censados en el departamento de orientaciones con sus correspondientes PRUEBAS. Por ejemplo:
– Si un niño presenta dificultad de acceso al currículo porque no habla bien el español, trato de traducirle los enunciados, y esto es una medida.
– Si un niño tiene TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad), va a estar sentado en un sitio que minimice si trastorno, alejado de ventanas y elementos distractores, a ser posible en primera fila. Puede llevar control de agenda, y los enunciados (incluidos de exámenes) muy cortos, yendo al grano, y con palabras en negrita. O por ejemplo reducir el número de tareas a realizar, entre otras medidas.
– Si un alumno tiene discapacidad intelectual límite o capacidad intelectual leve, tengo que adaptarle la complejidad de los exámenes y de las tareas de clase.
Todo esto es atender a la diversidad. No atender a estas necesidades es lo injusto. Y, como te digo, no opine de lo que no sabes. Infórmate primero.