Buscaba un mensaje como el tuyo, que dijera eso de «se hará grande y volverás a tener espacios para tí» para explicar que a veces no pasa exactamente así. Mi peque tiene daño cerebral. Nació bien, estaba bien. Ya es grande y él no puede hacerse su bocata de la merienda. Ni siquiera puede morderlo. A veces la vida nos da hostias de realidad pero bien dadas. A veces resulta que cuando ellos crezcan no sólo no recuperaremos espacios para nosotras, sino que incluso tendremos que atenderlos como si fueran bebés, y al mismo tiempo trabajar, y…. Perdona que aprovechará tu comentario para hacernos visibles a este tipo de madres. Yo también pensaba que cuando los hijos crecen vuelves a tener autonomía. Ya no lo pienso porque en mi caso nunca será así. Un abrazo.