Sigue tu sola al frente de tu negocio, tu ahora no necesitas socios. Y lo de contratarla como ayudante no te lo recomiendo. Es tu amiga, se tomará más confianza de la que debe y seguramente acabareis mal porque no sabrá aceptar ser tu subordinada. Tu no te enfadaste en su momento, lo entendiste y habéis seguido siendo amigas. Ahora a ella le toca aceptar las consecuencias de su decisión. Espero que sea coherente y no perdais la amistad.