Yo también hacía eso de decirles a mis padres que me quedaba en casa se mi amiga Marta, porque a ella sus padres sí la dejaban salir hasta tarde y a mí los míos no. Pero yo eximía a Marta de culpa, o sea yo a ella le contaba mi plan, pero si me pillaban, ella tenía que decir que no tenía ni idea de que yo había contado eso, y me comía yo sola el marrón. ¿¿Qué sentido tiene meter a más gente en la trola?? Si mis padres hubieran sabido que Marta también mentía, nos hubieran prohibido salir juntas o la habían cogido manía.
Alguna vez me pillaron, pues nada, me comí la bronca o el castigo que fuera y ya está. Pero me compensó las demás miles de veces que simplemente salí de fiesta. Y Marta siempre fue una amiga estupenda a ojos de mis padres.
Tu amiga tiene que saber acarrear con las consecuencias de sus movidas sin meterte a ti!