Date cuenta amiga mia. O le pones límites ya o vais a acabar como el rosario de la aurora. Que no eluda sus responsabilidades y que ejerza su labor de padre y con las labores domésticas. Es que de verdad, hija mia, has tenido un hijo con un niñato. Y si no cambia, pues ábrele la puerta de la cárcel y mándalo a la mierda.