Yo estoy de acuerdo con el primer comentario y creo que lo mejor es que abordes el tema sin mencionar a la novia para nada. Dile que quieres hablar con él, con tranquilidad, si hace falta vas a verlo tú a la ciudad donde estudia. Y te haces un guión, háblale de la relación que tenéis, que no puedes tolerar que te conteste mal, si tiene algún problema contigo, que te gustaría que te llamase más (la llamada de 5 minutos que te han dicho, por ejemplo), que fuese más a visitarte (por ejemplo, una vez al mes o lo que sea). Todo eso sin mencionar a la novia. La respuesta a todo eso no puede ser «déjame en paz», porque entiendo que para costearle la residencia universitaria (un dineral), la matrícula de la universidad y el dinero para ocio que le des, ahí sí le conviene que existas y estés presente. Si es necesario llegar a ese punto, no sé lo plantees como un chantaje (si no me llamas no hay dinero) sino como reevaluar la relación, porque tú no te mereces ser a la vez algo molesto que sobra y ser tratada al mismo tiempo como una cartera con patas, no es justo tratar a alguien así, sea la madre o quien sea.