Las que no estén contentas con el sistema pueden hacer como Farer, si es que no las descubren. O como su ídolo, que ha vivido toda la vida de paguitas sin dar palo al agua fuera del sistema público. Pero lo cierto es que la mayoría de la gente quiere vivir y prosperar, estudiar, tener un trabajo y una vida digna para ellos y sus descendientes.
Si bien criticar la corrupción es una postura loable en la izquierda, que se desencanta fácilmente con sus políticos, cuando esa crítica viene de la derecha es totalmente destructiva y va dirigida a desmontar el Estado del Bienestar. A ellos no les importa la corrupción, ni siquiera han descubierto quién es M. Rajoy a estas alturas. Y no se hagan ilusiones, más a la derecha todavía es peor. Solo quieren el poder, si no lo consiguen con los votos (se ve que su estimado «PerroSánchez» les ha salido resistente) sacan la patita golpista y amenazan con defender Ejpaña por las bravas.
Yo vivo en un país ultraliberal y ultracapitalista. El sistema de pensiones privado es un asco (menos para el Ejército, que es bueno y público, qué ironía), y parece que juegan con tu dinero en el casino, un mes te avisan de que has ganado $20 y al mes siguiente tu capital ha disminuído $40 por la mala coyuntura mundial (qué lástima,siga jugando…)
La sanidad también es una pena, cuando vas a registrarte te dicen que,si estimas tu salud, mejor te hagas un seguro privado (que, por cierto, también son un chiste, con el mejor seguro te dejas $4000 en copagos en una intervención menor. Y lo cierto es que la clase trabajadora no sobrevive a un accidente o a un cáncer, porque no puede pagárselo. Miles de ancianos tienen que elegir entre comida o medicinas. Y los ricos son más ricos que en España, e igual de corruptos. La brecha social es brutal.
Con esto quiero decir que protestar contra la corrupción con las herramientas democráticas es bien, pero desmontar el Estado del Bienestar no es nada deseable. Me recuerda a la viñeta del avaro que señala al pobre que tiene dos monedas, para que el otro pobre que tiene una sola se pelee por ellas, y no vea el saco de monedas que él mismo tiene delante.