Totalmente de acuerdo, fui voluntaria muchos años, ayudé de muchas maneras, económica, siendo casa de acogida, rastrillos benéficos, desfiles, etc, etc, nos relacionábamos con más protectoras y, conclusión final, opino lo mismo que tú. Me quedó muy mal sabor de boca y, sintiéndolo mucho por los animales y por mi salud mental, me alejé de todo eso.