Te entiendo. Yo también soy madre. Entiendo tu dolor. Pero te aplaudo. Has hecho lo correcto. Con suerte tu hijo aprende. Tú no has hecho nada malo. Lo hizo él. Eso que quede claro. Tú hijo ha dado señales desde bien pequeño. Pero también entiendo que cuesta verlas. No te martirices por eso. Te repito que tú has hecho lo que debías hacer. Te mando un abrazo enorme, porque se que lo necesitas.