Una persona no cambia porque otra quiera que cambie.
Pidiéndole que vaya al psicólogo estáis perdiendo el tiempo.
Más que la agresividad de tu hermano, lonque estropea vuestras relaciones es el miedo que le tenéis.
Cuando una persona te hace daño una y otra vez, la solución pasa por poner distancia con esa persona.
A las madres les suele costar poner distancia con los hijos.
Ese es vuestro problema.
Igual la que tendría que ir al psicólogo es tu madre para aprender a poner límites.