En primer lugar, todo mi apoyo por lo que estás pasando.
En segundo lugar, has hecho lo correcto. Si mientes para librarlo del castigo, estás siendo su cómplice. Los hijos no traen un manual bajo el brazo y muchas veces nos equivocamos pero la intención es la de hacerlo lo mejor posible.
Tu hijo debe afrontar las consecuencias de sus actos y eso no es culpa tuya