Yo siempre pienso lo mismo. Hay personas en la vida que no te queda más remedio que aguantar: el jefe, el compañero de trabajo trepa, el vecino de arriba que pasa la aspiradora a las tres de la mañana, etc … Luego está tu familia de sangre, que no es perfecta y salvo situaciones muy dramáticas, pues les quieres y les «aguantas» hasta con gusto porque son tu familia… Más allá de eso, ¿Qué necesidad hay de aguantar a personas que te caen mal y que en realidad ni te van ni te vienen? La vida es demasiado corta para desperdiciarla con gente así o preocupándose por lo que hace o dice gente así.