Es increible cómo en éste país la gente que tiene acceso a nuestros datos delicados accede a ellos impunemente.
Hace muchos años salí con un chico que al poco de salir me confesó que le había pasado mis datos a su hermano policía para que comprobase mi historial…
Y también conozco a una médica que por pura curiosidad y cotilleo de su madre accedió al historial de un paciente para saber si su pronóstico era malo.
Es muy grave todo esto pero ocurre constantemente.