Entiendo que te dé pena, claro que da pena. Me refería a que al final no podemos retener a alguien si no quiere formar parte de nuestras vidas.
Por lo que dices, es posible que el marido sea un poco imbécil (qué sorpresa…) o inseguro, o corto de mente o que se piense que estáis hablando de él vete a saber. Igual si lo dejas estar sin más, con el tiempo ella tiene confianza de contarte qué es lo que pasa en realidad. Ánimo!