Me recuerda tanto a la mía que no puedo aconsejarte y casi he entrado para leer las opiniones. El problema que hay es que cuando intentas poner límites, se ponen en modo victimista y prepárate para discutir por ello a menudo y ser una mala hija. Eso por un lado y por otro la culpabilidad que vas a sentir poniéndole límites. Yo lucho cada día entre lo que sé que tengo que hacer y la culpabilidad que tengo al llevarlo a cabo. Ánimo, sé fuerte porque no, su control no es normal