A Pilar:
Dices que «ellos pueden preferir las tetas grandes y es normal», y eso es faaalso.
Tú dices que el tamaño del pene importa y es un debate. O los tíos altos o con pelo aunque sea de Turquía y es literalmente lo normal.
Pero yo digo que me importa el tamaño de las tetas y es una perversión, un fetiche, una enfermedad, una manera de deshumanizar, una cosa repugnante.
Y ojo, que igual que vosotras os habéis sentido presionadas toda vuestra vida para no decir según qué cosas del pene yo me he sentido exactamente igual para no decir (e incluso para no pensar) según qué cosas de las tetas, porque «me gustan tus ojos azules (que te han tocado por genética)» siempre queda bien, pero «me gustan tus enormes tetas (que te han tocado por genética)» siempre queda fatal.
Yo qué sé. Es todo una jodienda…