A veces llamar sirve.
Hace un tiempo mis vecinos tuvieron una mala racha y discutían a grito pelado, con lloros e insultos, cada vez la cosa iba a más, hasta estar a la gresca a cualquier hora del día o la noche.
Un día, finalmente, alguien llamó a la policía de madrugada. Yo creo que se dieron cuenta de que la situación era insostenible… y al día siguiente ella hizo las maletas y se fue. Volvió a los 8 meses o así y desde entonces hay paz.