Primero, tienes derecho a ver las cuentas cuando te dé la gana que también es tu dinero, que da la impresión de que lo justificas como si fuera una invasión de la privacidad de él, y no es así.
Segundo, a parte de la bronca que según dices es inevitable, propón una solución. Quizá podéis poner un 80% de vuestro sueldo en la cuenta común y dejar el otro 20% en la de casa uno para caprichos individuales. O cualquier otro porcentaje. Lo que no puede ser es que él tenga control total del dinero de los dos y no estéis ambos de acuerdo en cómo se gasta.